Andy Stott ha anunciado Late Loop, su primer álbum de estudio en cinco años. El productor de Manchester lo publicará el 30 de octubre a través de Modern Love, su casa habitual, con ocho temas y dos voces repartidas por todo el disco: Alison Skidmore, colaboradora recurrente desde hace más de una década, y Elaine Howley, que aparece por primera vez en un álbum de Stott.
El primer adelanto, Something in Mind, cuenta con Howley y ya viene acompañado de un vídeo dirigido por Kitty Handley. El dato que más llama la atención está en el método de producción: Stott se impuso trabajar sin líneas de bajo, sin reverb y sin otros efectos más allá de una unidad de delay. Para alguien cuyo catálogo ha hecho del peso, la textura y la profundidad una firma reconocible, el reto tenía bastante mala leche en el mejor sentido.
Un disco construido con menos herramientas
La historia de Late Loop pasó por varias formas antes de llegar a la versión final. Según la información facilitada por Modern Love, el proyecto comenzó sin un plan cerrado y llegó a funcionar como álbum de drone experimental e incluso como una especie de pieza de concrète con metales. Stott descartó distintas versiones cuando sintió que había demasiada textura y pocas canciones.
Ahí entraron las voces. Alison Skidmore vuelve a ocupar un lugar central en cuatro cortes: Cold Welcome, Sunday Fast, 2024-2 y el tema titular. Elaine Howley aparece en Something in Mind, The Hardest Thing, Mirror Signal y Songbird. El reparto alterna ambas presencias sin convertirlas en simple decoración vocal; cada pista del álbum incluye a una de las dos.

Viejas máquinas, grabaciones de sala y voces recortadas
El proceso que describe el sello tiene bastante de laboratorio casero. Una caja de ritmos fue reproducida por altavoces y vuelta a grabar desde la habitación; un pump organ apareció durante una limpieza del altillo y terminó registrado con un micrófono colocado en el suelo; las voces se acumularon en capas y después se recortaron hasta quedarse con lo necesario.
Esa forma de trabajar encaja con una trayectoria en la que Stott lleva años sacando resultados raros de herramientas conocidas. Desde Passed Me By y We Stay Together hasta Luxury Problems, Faith in Strangers o Never the Right Time, su música ha ido cambiando de densidad y tempo sin perder ese gusto por los materiales erosionados, los graves deformados y los detalles que parecen salir de una máquina a medio romper.
Precisamente por eso resulta curioso que Late Loop nazca de una restricción tan concreta. Quitar el bajo y la reverb obliga a buscar espacio de otra manera. El delay se queda como herramienta principal de profundidad y movimiento, mientras la canción gana peso en una discografía donde las voces ya habían sido importantes, pero casi nunca habían ocupado todo el álbum de principio a fin.
Cinco años después de Never the Right Time
El álbum anterior de Stott, Never the Right Time, salió en 2021. Desde entonces ha seguido activo en directo y en proyectos puntuales, pero no había publicado otro largo bajo su nombre. Ese hueco hace que Late Loop llegue con bastante más interés que un simple cambio de ciclo de catálogo.

Modern Love mantiene el pulso
El disco saldrá en vinilo negro, una edición limitada de color y CD, además de formato digital. Rashad Becker se ha encargado del mastering y del corte, y la imagen de portada es obra de Myriam Boulos. Son detalles pequeños, pero en un sello como Modern Love ayudan a entender el cuidado físico que sigue rodeando cada lanzamiento importante.
Late Loop estará disponible el 30 de octubre. Hasta entonces, Something in Mind sirve como primera pista de una etapa en la que Stott ha preferido reducir herramientas y dejar que las canciones respiren más. Con cinco años de distancia respecto al último álbum, hay margen de sobra para llegar sin prisas.









LA CONVERSACIÓN
Opiniones, contexto y respuestas de la comunidad AT-DJ.