En un club potente, una cabina pequeña o delante de un sistema de festival, el oído trabaja durante horas con una presión sonora que muchas veces aceptamos como parte natural de la experiencia. El problema es que la exposición acumulada cuenta. La Organización Mundial de la Salud recuerda que el riesgo depende tanto del nivel como del tiempo: a 80 dB habla de hasta 40 horas semanales de escucha segura, mientras que a 90 dB esa referencia baja a unas cuatro horas. En música electrónica, donde una noche puede concentrar buena parte de esa dosis, protegerse deja de ser un detalle secundario.

Minuendo ha construido su propuesta alrededor de una idea muy concreta: reducir nivel sin destruir la información musical. Su catálogo actual gira alrededor de dos modelos pasivos, Adjustable earplugs y LIVE 17dB earplugs, ambos desarrollados en Noruega, sin batería ni electrónica y con una membrana acústica patentada. La marca nació en Oslo en 2018 a partir de trabajo previo de investigación en SINTEF, y su foco está claramente puesto en músicos, DJs, técnicos y público de música en directo.

Por qué el oído de un clubber o un DJ necesita una estrategia

El daño por ruido suele llegar de forma gradual. Después de una noche intensa pueden aparecer pitidos, sensación de oído taponado o una pérdida temporal de sensibilidad. Que esos síntomas desaparezcan al día siguiente no convierte la exposición en inocua. La OMS señala que las exposiciones repetidas o prolongadas pueden dañar de forma irreversible las células sensoriales del oído interno y acabar en pérdida auditiva permanente o acúfenos.

En la práctica, el riesgo aumenta cuando se encadenan varias fuentes: auriculares a volumen alto antes de salir, warm-up cerca de un stack, dos horas en primera fila, after y otra sesión al día siguiente. La protección eficaz combina varias decisiones: alejarse de los altavoces cuando sea posible, hacer pausas en zonas tranquilas, controlar el tiempo total de exposición y usar tapones bien ajustados. Para quienes trabajan con música, además, resulta especialmente importante evitar soluciones que vuelvan borroso el balance entre graves, medios y agudos.

El modelo Adjustable permite variar la atenuación de forma continua entre 7 y 25 dB. Crédito: Minuendo.
El modelo Adjustable permite variar la atenuación de forma continua entre 7 y 25 dB. Crédito: Minuendo.

Adjustable: de 7 a 25 dB sin sacar el tapón

El modelo más particular de Minuendo es el Adjustable. Cada tapón incorpora un pequeño mando mecánico que modifica la tensión de la membrana y permite variar la atenuación de forma continua entre 7 y 25 dB. La gracia está en que el usuario puede hacerlo con el tapón puesto. En una sesión de DJ esto permite abrir algo el filtro durante una conversación o un cambio de cabina y cerrarlo cuando vuelve el sistema a plena presión; en ensayo o directo, sirve para adaptar la protección a momentos de distinta intensidad.

Minuendo describe el sistema como un filtro Hi-Fi pasivo de respuesta plana. Conviene leer esa afirmación en su contexto correcto: ningún tapón convierte una exposición extrema en una situación libre de riesgo, pero una atenuación más uniforme resulta mucho más útil para música que la sensación apagada de los tapones de espuma convencionales. Mantener una relación reconocible entre frecuencias ayuda a seguir una mezcla, identificar voces, controlar un instrumento o simplemente disfrutar de un set sin sentir que han desaparecido los agudos.

  • Atenuación: regulable de 7 a 25 dB.
  • Sistema: pasivo y mecánico, sin baterías.
  • Ajuste: continuo, mediante palanca/mando en cada tapón.
  • Almohadillas: 11 pares incluidos, en distintas formas y materiales.
  • Accesorios: estuche, cordón y cepillo de limpieza.

El ajuste físico merece tanta atención como la cifra de atenuación. Una protección mal sellada pierde eficacia. Minuendo incluye once juegos de puntas de espuma y silicona para cubrir distintos tamaños y geometrías del canal auditivo. Para alguien que pasa varias horas bailando o trabajando en cabina, comodidad y estabilidad importan: un tapón que duele termina fuera del oído, y uno que se mueve deja de ofrecer el nivel previsto.

LIVE 17dB: una opción fija y más sencilla

El segundo modelo es LIVE 17dB. Utiliza la misma familia de membrana acústica, pero elimina la regulación variable y trabaja con una atenuación fija de 17 dB. Está disponible en negro y blanco. La lógica es sencilla: quien no necesita cambiar de nivel durante la noche puede ponerse el tapón, comprobar el sellado y olvidarse del ajuste.

LIVE mantiene una atenuación fija de 17 dB y comparte el enfoque acústico pasivo de la gama. Crédito: Minuendo.
LIVE mantiene una atenuación fija de 17 dB y comparte el enfoque acústico pasivo de la gama. Crédito: Minuendo.

Ese planteamiento encaja bien con conciertos, festivales y clubbing habitual. Diecisiete decibelios de reducción representan una diferencia grande en exposición cuando el sistema trabaja fuerte, aunque la protección real depende del ajuste, del nivel del recinto y del tiempo total. Minuendo incluye también once pares de puntas con LIVE, de modo que la búsqueda de un buen sellado sigue formando parte del producto.

La atenuación cambia el tiempo de exposición, pero no lo hace infinito

La relación entre decibelios y tiempo es lo que suele perderse en las conversaciones sobre salud auditiva. Los dB son logarítmicos: pequeños incrementos numéricos representan cambios importantes de energía sonora. Por eso la OMS reduce de forma drástica los tiempos de escucha de referencia a medida que sube el nivel. Un tapón eficaz puede rebajar mucho la dosis que llega al oído, pero no debería usarse como permiso para permanecer indefinidamente delante del sistema.

La propia OMS recomienda combinar protección con distancia y descansos frecuentes. En un festival de doce horas, salir veinte minutos a una zona realmente tranquila puede tener más sentido que quedarse continuamente junto al escenario. En cabina ocurre algo parecido: si el monitor está alto durante todo el set, bajar el nivel entre mezclas y evitar compensar con auriculares todavía más fuertes forma parte del mismo cuidado.

La protección auditiva también importa en ensayos, directos y trabajos con exposición repetida. Crédito: Minuendo.
La protección auditiva también importa en ensayos, directos y trabajos con exposición repetida. Crédito: Minuendo.

Qué modelo tiene más sentido para cada uso

Para un DJ, técnico o músico que pasa de situaciones moderadas a momentos muy fuertes, el Adjustable ofrece una ventaja práctica evidente: la regulación está en el propio oído. Para alguien que busca una solución de concierto o club sin pensar en ajustes, LIVE 17dB es más directo. En ambos casos, la decisión debería partir del nivel real de exposición y del sellado, no de la estética ni de la cifra más alta de atenuación.

También hay una diferencia de precio. En la tienda oficial consultada, el Adjustable figura a 179 dólares y LIVE 17dB desde 119 dólares, aunque esas cifras pueden cambiar según mercado, promociones e impuestos. Minuendo vende además un estuche de transporte con cordón y cepillo, y un pack de once pares de puntas de recambio. Son accesorios simples, pero tienen sentido si el producto va a acompañar una rutina semanal de clubes, vuelos, ensayos o festivales.

Si tras una exposición aparecen acúfenos persistentes, pérdida de agudos o dificultad para seguir conversaciones, la OMS recomienda consultar a un profesional de la audición. Los tapones son prevención; no sustituyen una evaluación clínica.

Cuidar el oído también es cuidar la relación con la música

En la cultura de club se habla mucho de sistemas, dinámica, mastering, monitores y calidad de conversión. Todo ese detalle termina en el mismo lugar: nuestros oídos. Quien escucha música durante décadas necesita tratar la audición como un recurso limitado. Llevar protección, elegir bien dónde colocarse y descansar de niveles altos son hábitos poco espectaculares, pero sostienen una vida entera de conciertos, cabinas y pistas.

La propuesta de Minuendo resulta interesante precisamente porque intenta reducir una de las grandes barreras de la protección auditiva: la sensación de perder demasiada música al ponerse un tapón. Adjustable ofrece más control y LIVE 17dB simplifica el uso. Ninguno elimina la necesidad de vigilar la exposición, pero ambos encajan en una idea que debería normalizarse mucho más en electrónica: salir de un club con los oídos en condiciones también forma parte de una buena noche.

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