La Associació de Joves d’Eivissa ha convertido el final del verano en una sucesión de acciones contra la presión turística sobre la isla. Una de las más visibles fue la Xindriada Popular de Cala Saladeta, celebrada el 30 de agosto, donde alrededor de un centenar de residentes ocuparon la playa durante la mañana para reclamar el acceso cotidiano a espacios públicos que durante la temporada alta resultan cada vez más difíciles de utilizar para quienes viven en Ibiza.
Una mañana de playa convertida en protesta
La convocatoria utilizó un formato deliberadamente sencillo: toallas, desayuno, sandía, juegos y la lectura de un manifiesto. La asociación quiso evitar la estética de una gran manifestación y poner el foco en una acción cotidiana, precisamente porque el argumento central era poder hacer en agosto algo tan básico como pasar una mañana en una cala de la propia isla.

El debate también atraviesa la cultura nocturna
La discusión sobre el modelo turístico de Ibiza no queda al margen de la música electrónica. Clubes, festivales, hoteles, movilidad, empleo estacional y presión inmobiliaria forman parte del mismo ecosistema económico que ha transformado la isla durante décadas. La escena de club genera actividad cultural y trabajo, pero también opera dentro de una temporada turística cuya escala condiciona vivienda, transporte y acceso a espacios públicos.
- Acción: Xindriada Popular
- Lugar: Cala Saladeta, Sant Antoni de Portmany
- Fecha: 30 de agosto de 2026
- Convoca: Associació de Joves d’Eivissa
- Participación: alrededor de un centenar de residentes
La protesta de Cala Saladeta se sumó a otras acciones promovidas por el colectivo durante el verano. El mensaje común reclama un cambio de modelo que reduzca la saturación de espacios, facilite la vida cotidiana de la población residente y limite una expansión turística que, según la asociación, ha ido desplazando usos locales de playas, barrios y zonas de ocio.

La movilización continúa en septiembre
La asociación ha mantenido la presión durante septiembre con nuevas convocatorias contra la expansión del modelo turístico y, en particular, frente a los planes relacionados con el aeropuerto de Ibiza. El paso de una acción comunitaria en una cala a una protesta urbana muestra que el objetivo ya no está limitado a un punto concreto del litoral.
Para una isla donde el clubbing internacional convive cada verano con problemas de vivienda, movilidad y saturación, estas protestas forman parte del contexto que rodea a la propia escena electrónica. Entender Ibiza únicamente a través de sus carteles y residencias deja fuera una parte cada vez más visible de lo que ocurre alrededor de las pistas.









LA CONVERSACIÓN
Opiniones, contexto y respuestas de la comunidad AT-DJ.